EL
VALOR DEL ARREPENTIMIENTO
Por
Sofia Flores
¿Pedro me
amas? Pregunto Jesus 3 veces a Pedro y al final Pedro se entristeció porque recordó
que 3 veces lo había negado y así humildemente le dijo “Señor tú lo sabes todo”.
En este pasaje
tan significativo durante la pasión de cristo, tan recordado en Semana Santa, Jesus
nos invita a reconocer nuestras debilidades e imperfecciones como seres humanos,
tal como Jesús también durante su oración en el huerto imploro misericordia y cayó
ante el temor por la crueldad a enfrentar, pero luego con sumisión acepto su
destino en señal de obediencia.
Es así
como Jesús nos demuestra la fragilidad del ser humano, pero también nos muestra
el valor del arrepentimiento, al superar estas debilidades reconocemos que no
puede haber grandeza sin humildad.
Constantemente
vivimos entre temores e incertidumbres por el presente o el mañana, en
ocasiones el temor vence resquebrajando nuestra fortaleza, dejándonos sin deseos
de luchar perdiendo aquella fuerza interior necesaria para enfrentar
situaciones difíciles, renunciando a la esperanza o a la felicidad.
Reconocer nuestras
flaquezas es un paso valioso hacia el arrepentimiento, a la concertación, abriendo
el camino hacia el entendimiento, la solidaridad y el perdón.
Muchos conflictos
podrían evitarse si tan solo pudiéramos tener el poder de la reconciliación, aceptándonos
como personas con atributos e imperfecciones, pero decididas a no permitir el
odio ni el enfrentamiento, encontrando puntos de conciliación, a fin de lograr
un mundo más humano y justo.
Por la grandeza
del arrepentimiento de Pedro, Jesus lo eligió como el pilar fundamental de una iglesia
cuya fe trascendiera en los hombres de generación en generación, aunque las
estructuras se pierdan, la fe se mantendrá viva mientras seamos capaces de
reconocer y enmendar nuestras faltas, porque la grandeza del ser humano no está
en eludir los obstáculos sino en enfrentarlos, cayendo y levantando.
¡FELICES
PASCUAS HERMANOS!!
