miércoles, 17 de enero de 2018

BIENVENIDO AL ENVIADO DE DIOS

PAPA FRANCISCO I

FE CON HUMILDAD
Por Sofía Flores


Seguir el legado de Jesús  ha significado a través de la historia una serie de cambios , errores, triunfos e incertidumbre como lo es hoy , cuando las religiones en especial la católica están siendo objeto de críticas no solo por determinadas faltas de sus representantes sino por la forma de identificar el mensaje real  de humildad y amor plasmado en la vivencia de un hombre que llego a transformar un mundo lleno de enfrentamientos , no solo con la palabra , Jesús  promulgo mediante sus acciones , no necesito de un libro bajo el brazo mucho menos de brillo ni sedas que lo cubrieran,  su principal mensaje “amaos los unos a los otros”  nos dio el significado profundo, para darle a nuestra humanidad una convivencia en paz.

Asimismo antes de morir Jesús  nos dejó una valiosa enseñanza eligiendo a Pedro como su sucesor en la difícil y trascendental tarea de seguir promulgando este mensaje , eligió al hombre cuyo miedo hizo negarlo tres veces, demostrándole cuan frágil puede ser la naturaleza humana y cuán grande es el perdón y la reconciliación.

Pedro el primer representante de la iglesia católica supo responder con su vida a tan valiosa entrega, no obstante el poder creciente de esta iglesia tuvo que afrontar terribles fallas como resultado de una estructura  que fue volviéndose tan sofisticada  y superficial  que hoy está ahogando la verdadera naturaleza e intención de una fe cuyo precio está impreso en la sangre de miles de mártires, así como  en las obras y sacrificios de sus fieles seguidores.

No hay religión perfecta es una verdad aceptable, entendida  por cuanto no hay ser humano perfecto, la iglesia católica guardando formas y tradiciones ha perpetuado convirtiéndose en una de las mayores iglesias del mundo, sin embargo ha tenido que afrontar una serie de acusaciones que son propias del  lado nefasto del  hombre, la maldad  no tiene un sello especifico, raza,  sexo,  o ideologías, es injusto criticar la fe o a determinadas iglesias por la mala conducta de sus integrantes.

No obstante el exceso de sus formas ha despertado mucha indignación en cuanto a la falta de pobreza, humildad y caridad, principios no reflejados en su estructura ni funcionalidad.

La iglesia católica tiene hoy una misión cuyo resultado es sumamente importante para su sobrevivencia, y con ella perpetuar  aquel mensaje de Jesús  representado en el amor, la esperanza, la  fe y el perdón.

Juan Pablo II comenzó esta misión con gran éxito, reconociendo errores, demostrándonos aquella fuerza interior capaz de sobrellevar cualquier desafío, supo llegar a cada rincón respetando y comprendiendo las dificultades de los fieles dándoles confianza, fue el papa que busco la integración entre las iglesias, aquí nos demostró que las religiones deben servir para unirnos, no para dividirnos.

Benedicto XVI como papa quizás no pudo estar a la altura de un Juan Pablo II, continuo con su tarea pero  tuvo la honestidad de reconocer que tenía limitaciones, su amor por la iglesia le hizo dar a esta, la oportunidad para designar a un sucesor necesario en  estos tiempos.

Para asombro de millones de fieles , el nuevo papa no es un europeo, ni italiano como la tradición lo ha marcado, ni un africano ni norteamericano como se venía voceando,  esta vez  el nombramiento fue a dar a un latinoamericano, el  padre Jorge Bergoglio  ahora  Papa Francisco I , siendo argentino  y conociendo el ego sobrestimado de nuestros hermanos gauchos identificados siempre con la vanidad, soberbia y aquella personalidad altiva ,nuestro Papa ha comenzado  con una actitud de sencillez,  pues no se trata de una competencia entre naciones,  Francisco  I es un papa para todos, una vez tomado esta digna asignatura , ya no interesa su nacionalidad , debemos verlo como el representante  universal de una iglesia que necesita urgentemente  una actitud de humildad, sencillez  y amor al prójimo.

Son muchos los aspectos cuya problemática afectan a la iglesia católica, pero el más importante se refiere a la HUMILDAD, una  actitud que debe ser identificada y ramificada hacia todos los niveles que conforman esta iglesia a nivel mundial, ya no es posible seguir con viejas tradiciones  que insertan más lujo y brillo a una fe  cuyo principal  sello es la pobreza  y sencillez.

Todos los seguidores fieles a la causa de Jesús llevaron una vida austera uno de ellos fue San Francisco de Asís, fue una madre Teresa,  aquí en Perú tuvimos a un San Martin de Porras y así por estilo veremos a miles a de seguidores que llevaron una vida modesta con obras tal como nos enseñó Jesús.

Sea cual fuese nuestra identidad religiosa, todos creemos en un ser todopoderoso  que hizo posible tantas maravillas en el mundo donde vivimos,  un ser que irradia amor entre los hombres, un ser que pese a las deficiencias de la conducta humana,  siempre mantendrá la esperanza, siempre estará a nuestro lado aun cuando nosotros no lo aceptemos,  el estará guiando nuestras vidas.

Podemos  tener  diferentes concepciones en nuestra creencias religiosas,  pero no la utilicemos  para enfrentarnos, busquemos la integración de nuestra fe mediante el  respeto y la tolerancia, es así como podremos enfrentar el avance y el desarrollo en nuestros tiempos para nuestro beneficio, siendo unidos, podremos conservar este mundo para nuestro beneficio ayudándonos unos a otros permitiendo una convivencia pacífica y duradera.

Tal como nos lo pidió en su primer mensaje nuestro  Papa Francisco I, recemos mucho por él, la iglesia  somos todos, las estructuras se quiebran o desaparecen pero nuestra fe guardada desde el fondo de nuestro corazón permanecerá por siempre.

Dios lo Bendiga Papa Francisco I.


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